PROYECTO DE LEY 29 DE 2010 SENADO.

por la cual se establece el salario mínimo básico para los egresados graduados de formación profesional

El Congreso de Colombia

El Congreso de Colombia

DECRETA:

Artículo 1º. Establézcase para todos los trabajadores que acrediten grado en el nivel de formación profesional de pregrado, un salario mínimo básico igual o superior equivalente a dos (2) salarios mínimos legales mensuales vigentes.

Cuando el trabajador acredite nivel de formación profesional de especialista o magister el salario mínimo básico en ningún caso podrá ser inferior a cinco (4) salarios mínimos legales mensuales vigentes.

Artículo 2º. El empleador y el trabajador graduado en el nivel de formación profesional de pregrado, especialización o magister; acordarán el salario previsto en el artículo anterior, sin perjuicio de que procuren y puedan concertar un salario superior.

Artículo 3º. Cuando se trate de contratación de prestación de servicios profesionales que no impliquen vinculación laboral con la entidad o persona natural o jurídica, sin perjuicio de la autonomía en la voluntad de las partes, se deberá garantizar por la entidad o el contratante, que los emolumentos sean iguales o superiores a lo previsto en el artículo 1° de la presente ley.

Artículo 4º. El Gobierno Nacional reglamentará lo relativo a las sanciones a imponer cuando las entidades y personas naturales o jurídicas violen lo establecido en la presente ley.

Artículo 5º. La presente ley rige a partir de su promulgación y deroga las normas que le sean contrarias.

Juan Carlos Vélez Uribe,

Senador de la República.

EXPOSICIÓN DE MOTIVOS

La iniciativa que presento al Congreso de la República pretende establecer un rango de salarios mínimos para los profesionales, tanto del sector público como el privado, percibiendo salarios que compensen el esfuerzo y conocimiento, que los profesionales devenguen de acuerdo con su experiencia.

En el último periodo constitucional he defendido los intereses de los trabajadores, coadyuvando proyectos como el de los provisionales, hoy que ha cobrado actualidad el salario digno para profesionales, tema latente en el último debate electoral a la Presidencia de la República, recojo las expresiones que sobre este particular expresó por ejemplo el ex Senador Germán Vargas Lleras quien señaló: ¿Garantizar un salario digno y libertad en su labor, cualquier reforma integral al sector de la salud implica dignificar los ingreso de los médicos y de los profesionales del sector, igual que garantizar la plena libertad en el ejercicio de su profesión¿.

¿Me sorprende que algunos candidatos a la Presidencia consideren que la remuneración adecuada para un médico es de un millón de pesos¿, señalaba el aspirante a la Presidencia, quien refiriéndose a la medicina explicaba que es la que dura más tiempo, implica mayor esfuerzos y representa más costos en la formación de un joven.

¿No es posible que un médico en Colombia vaya a ganar lo mismo que un conductor¿ concluyó Germán Vargas Lleras en Caracol Radio el 19 de mayo de los corrientes.

Por su parte, el Presidente electo, doctor Juan Manuel Santos al establecer los principios básicos que deben conducir su ¿acuerdo de unidad nacional¿ como punto número uno entre los 10 que propone está el de trabajo, trabajo y más trabajo: trabajos decentes y salarios dignos.

En su primera reunión con el Presidente Uribe después de las elecciones, realizada en la Casa de Nariño el pasado 21 de junio de 2010, donde fueron tratados temas de economía y finanzas, se concluyó como prioritario y retos económico del Gobierno entrante, la alta precarización laboral, la necesidad de una reforma financiera que mejore ingresos nacionales entre otros.

Los congresistas debemos comprender la necesidad de un incremento salarial para los profesionales protagonistas del desarrollo y crecimiento del país. Estamos planteando una solución económica que contempla un salario mínimo de un salario mínimo básico igual o superior equivalente a cuatro (4) salarios mínimos legales mensuales vigentes, teniendo en cuenta tiempo de servicio, posgrado, maestría y doctorado.

La escala salarial establecida en el artículo 1° del proyecto pretende armonizarse con relación a los índices inflacionarios vigentes.

En ese orden de ideas el tratar de lograr estándares de salarios para profesionales, que vayan de acuerdo a sus capacidades y preparación, y no de acuerdo al gusto del empleador, ha sido una lucha constante en la que se ha ganado algún terreno. Sin embargo, apoyados en algunas situaciones, algunos sectores se han aprovechado, imponiendo salarios a los trabajadores que acrediten grado en el nivel de formación profesional de pregrado de acuerdo a su criterio y en algunos casos rayando en lo ridículo, ofreciéndole a personal con educación superior, salarios similares al mínimo legal vigente.

En el estado actual de nuestra sociedad colombiana en que el concepto del pleno empleo, la dignidad hacia el trabajo creador y transformador, el derecho a salarios justos se encuentra entre la disyuntiva de la reivindicación y la crisis, es que se puede percibir con total claridad la importancia y el protagonismo del trabajo profesional en toda su extensión, ya que al reconocerlo de esta manera estaríamos dando pasos firmes que coadyuvarán hacia la calificación y consolidación de nuestra sociedad, la cual deberá estar orientada al mejoramiento de las condiciones de vida básicas y superiores de sus habitantes, como punto de partida hacia la trasformación histórica y material de quienes habitamos este país.

Desde esta óptica el trabajo deberá garantizar la utilización, por parte de una persona, de talentos y habilidades propias, ya sean físicas o mentales, para llevar a cabo una actividad. Cuando esa actividad es una actividad productiva, la utilización de talentos y habilidades deberá generar un retorno económico justo que se denomina salario. El salario será entonces, el precio digno por la realización de un trabajo.

CONVENIENCIA DEL PROYECTO

Teniendo en cuenta que el salario es un precio pagado por el trabajo, este está determinado por la oferta y demanda de trabajo que exista en una economía. Sin emb argo, existe un límite inferior que imponen los gobiernos de los países a la cantidad de salario que se le debe pagar a un trabajador que se ocupa en una jornada laboral completa de ocho horas (Colombia). Este límite se considera el límite de subsistencia; es decir, el mínimo necesario para mantener con vida a una persona y cubrir sus necesidades más básicas. Este límite se conoce como el salario mínimo.

Ahora siempre ha sido una constante preocupación entre los colombianos el deficiente salario cancelado a los Profesionales en nuestro país donde las difíciles condiciones económicas han obligado a buenos profesionales a emplearse por salarios pírricos muy contrarios a la dignidad y esfuerzo realizado para llegar a su profesionalización.

Lo anterior puede evidenciarse más claramente, por ejemplo, en el caso de los salarios de los odontólogos colombianos y sobre lo cual VÍCTOR HUGO MONTES CAMPUZANO1 manifestaba que ¿¿ los doctores Fernando Ospina Espitia, Claudia Polanco y Mario Molina con la dirección de la profesora Elba María Bermúdez hicieron un trabajo en la Universidad el Bosque durante el primer semestre de 1998 y entrevistaron a 569 odontólogos de la ciudad de Santa Fe de Bogotá el cual nos muestra en una forma muy concreta la incertidumbre de la práctica de la odontología de hoy y que nos obliga a redoblar esfuerzos, mediante la unidad gremial para llegar a las reivindicaciones esperadas.

De esta investigación salen datos como los siguientes, sobre ingresos por concepto de práctica odontológica exclusiva: el 11.42% de los odontólogos perciben al mes, únicamente un salario mínimo ($223.826); el 24.96% reciben entre 1 y 3 salarios mínimos o sea, de $203.827 a $611.478. Entre 3 y 5 salarios mínimos, el 22.67% ($611.479 a $1.109.130). de 5 a 8 salarios mínimos gana el 27.24% ($1.019.131 a $1.630.608). De 8 a 10 salarios mínimos, el 9.14% ($1.630.609 a $2.038.360). Y más de 10 salarios mínimos, escasamente el 4% de los profesionales de la Salud Oral, que ganan más de $2.038.361¿.

Lo anterior es más preocupante y desestimulante cuando nos informa ¿¿ que el costo que tiene que sufragar una persona para hacerse odontólogo, es del orden de los $65.000.000, más el requerido para comenzar a trabajar como profesional independiente, que por lo bajo, puede representar alrededor de $30.000.000, sin incluir local propio y sin añadir el costo de los insumos necesarios para ejercer su profesión¿; igualmente se debe considerar que esta profesión exige alrededor de 16 semestres de estudios de pregrado, posgrado y práctica para poder desempeñarse con alta calidad.

Situaciones como la descrita en los párrafos anteriores dan a pensar que un profesional después de invertir más de cinco años de su vida y más de noventa millones de pesos, con el salario presentado en el estudio de la Universidad del Bosque, debe trabajar como mínimo 30 años para recuperar el costo económico y después de esto podrá empezar a lucrarse de su carrera profesional.

Igualmente debemos tener en cuenta lo que representa para nuestro país la globalización e internacionalización de nuestra economía; en primer lugar veamos lo que implica la implantación del ALCA y el TLC en Colombia, ya que según Jesús Botero García en su estudio IMPACTO DEL ALCA Y EL TLC SOBRE EL EMPLEO EN COLOMBIA. - Una evaluación mediante equilibrio general computable3.

Los impactos del ALCA y el TLC parecen ser, en su conjunto, favorables sobre el mercado laboral colombiano.

¿ El empleo agregado de Colombia se elevaría en el 2.4% (377.200 nuevas plazas) en el caso del TLC y en el 1.7% (268.800 nuevas plazas) en el caso del ALCA.

¿ La tasa de desempleo urbana bajaría 1.8 puntos porcentuales (TLC) y 2.6 puntos porcentuales (ALCA).

¿ El grado urbano de informalidad (medido como el porcentaje que representan los trabajadores independientes en el empleo) no aumenta; de hecho disminuye ligeramente del 32.3% (escenario inicial) al 32.1% (TLC) y 32.0% (ALCA).

¿ Los salarios crecen: el agropecuario en 5.17% (TLC) y 6.50% (ALCA): el salario medio de la economía en 3.68% y 5.13% respectivamente.

Paralelamente, este estudio ha mostrado hasta qué punto los impactos del ALCA y el TLC sobre el mercado laboral dependen de la oferta de trabajo calificado (en particular del que posee algún grado de formación superior). En efecto, esos tratados comerciales fomentan la demanda por trabajadores calificados. Bajo el supuesto de que la población calificada es estable y que la oferta se eleva apenas marginalmente ¿vía una mayor participación laboral¿ en respuesta al alza en la demanda y en los salarios esperados, el empleo en este mercado sólo puede elevarse también de manera marginal.

¿ El empleo calificado crece 1.40% (TLC) y 2.06% (ALCA) es decir, en apenas en una cifra que oscila entre 30.700 y 45.150 personas. Ello hace bajar el desempleo en este mercado laboral en una cifra que oscila entre 1.2 y 1.7 puntos porcentuales respectivamente.

¿ Pero los salarios aumentan 4.50% (TLC) y 6.63% (ALCA). Y el diferencial salarial (salario calificado/no calificado) se eleva todavía más desde 2.80 a 2.92 y 2.98 respectivamente.

No obstante, si la población calificada pudiera elevarse en el 10%, la economía y la equidad mejorarían sustancialmente¿¿.

Lo anteriormente informado toma relevancia cuando en la 95ª Conferencia Internacional del Trabajo de la OIT se adoptan las decisiones relacionadas con la promoción del trabajo decente en el siglo XXI sugeridas en el documento del año 2000; así mismo en julio de 2006 la OIT saludo la nueva Declaración de las Naciones Unidas sobre intensificación de los esfuerzos mundiales por promover el trabajo decente con miras a una reducción de la pobreza, al desarrollo sostenible y a una nueva esperanza a los 1.400 millones de trabajadores pobres del mundo. 

Con todo lo mencionado y sabiendo que la profesionalización del trabajo y la dignificación del mismo deberá ser la tendencia de quienes creemos que un país será mejor si sus gentes son mejores personas, mejores profesionales en lo que hacen, en lo que se preparan, en lo que desarrollan, en lo que progresan y en lo que se comprometen es por lo que solicito de los honorables congresistas su acompañamiento en el proceso de aprobación del proyecto presentado.

Juan Carlos Vélez Uribe,

Senador de la República.

SENADO DE LA REPÚBLICA

Secretaría General (arts. 139 y ss. Ley 5ª de 1992)

El día 21 del mes de julio del año 2010 se radicó en este Despacho el Proyecto de ley número 29 con todos y cada uno de los requisitos constitucionales y legales, por el honorable Senador Juan Carlos Vélez.

El Secretario General,

Emilio Otero Dajud.

SENADO DE LA REPÚBLICA

SECRETARÍA GENERAL

Tramitación Leyes

Bogotá, D. C., 21 de julio de 2010

Señor Presidente:

Con el fin de que se proceda a repartir el Proyecto de ley número 29 de 2010 Senado, por la cual se establece el salario mínimo básico para los egresados graduados de formación profesional, me permito pasar a su Despacho el expediente de la mencionada iniciativa que fue presentada en el día de hoy ante Secretaría General. La materia de que trata el mencionado proyecto de ley, es competencia de la Comisión Séptima Constitucional Permanente, de conformidad con las disposiciones reglamentarias y de ley.

El Secretario General,

Emilio Otero Dajud.

PRESIDENCIA DEL HONORABLE  SENADO DE LA REPÚBLICA

Bogotá, D. C., 21 de julio de 2010

De conformidad con el informe de Secretaría General, dese por repartido el proyecto de ley de la referencia a la Comisión Séptima Constitucional y envíese copia del mismo a la Imprenta Nacional con el fin de que sea publicado en la Gaceta del Congreso.

Cúmplase.

El Presidente del honorable Senado de la República,

Armando Benedetti Villaneda.

El Secretario General del honorable Senado de la República,

Emilio Otero Dajud.